Género:
Opinión 05-04-2014
Autora:
Eva Liria
En numerosas ocasiones, la última en su
reciente rueda de prensa de marzo, he
escuchado al alcalde de El Ejido, Francisco Góngora, quejarse de las veces que ha tenido que “mudar la piel “desde
que decidió alejarse de Juan Enciso. No sé que tipo de apego tenía a sus
anteriores pieles, a Juan Enciso, ni lo curtidas que pudieran estar. Ni
siquiera puedo llegar a adivinar cuantas capas de piel es capaz de acumular en
su rostro, por ejemplo. Lo que si tengo
claro es que el alcalde no está siendo muy afortunado al
utilizar, de forma metafórica, esta expresión para hacernos ver lo que,
a su juicio, ha sido su sinuoso y
sufrido camino hasta llegar a la alcaldía. Digo que no son demasiado
afortunadas porque con una imaginación rauda y libre como la mía , los sentidos
de la mente siempre acaban transformando al alcalde, que en su día fue delfín,
en un reptil.
El delfín de Enciso que tras la muda se
convirtió en alcalde, podría ser el
enunciado que definiría la trayectoria de este político. Una frase que refleja su meteórico
“crecimiento político” y, que a la vez, responde a la pregunta que cada vez se hacen
más ejidenses a cerca de por qué estamos
otra vez en el punto de mira, tras
conocerse que Góngora, a través de una empresa en la que participa, podría
haber buitreado a la Hacienda Pública 600 mil euros en una llamativa operación
urbanística, que ahora el Juzgado 2 de El Ejido investiga junto a un presunto
delito de Tráfico de Influencias.
La época de Góngora como concejal de
Urbanismo y delfín de Enciso siempre tuvo sus luces y sombras.
Arrojar luz sobre la oscuridad será una tarea compleja, de hecho el Pal no
soló denunció un posible delito Contra la Hacienda Pública y otro de Tráfico de influencias, sino que la
denuncia constaba de tres presuntos delitos más, de los que nunca sabremos nada
por la sencilla razón que han prescrito.
Pero las sombras o dudas que como
ciudadana puedo tener sobre la gestión de Góngora al frente del Urbanismo
en la era Enciso, no sólo se circunscriben a esta extraña operación urbanística.
La participación de su señora en un empresa, Jardines de Nevada, con el
imputado en la Operación Poniente, Jesús Aragón, siempre me intranquilizó y
creo que merece un artículo aparte.
Para Góngora, Enciso fue maestro y mentor durante casi dos
legislaturas. Participó en los aciertos y desatinos de la gestión de `El Chato´
al frente del Ayuntamiento, y en ese periodo de tiempo que la memoria selectiva
de Paco ha enviado a la papelera de reciclaje, la deuda municipal también
engrosaba. El pufo que actualmente tenemos no se creó en los últimos años del gobierno
del Pal. Es cierto que se aceleró a pasos
agigantados, y que ha sido la etapa más oscura de la vida de este joven y endeudado Ayuntamiento, pero no fue obra sólo
de Juan Enciso, fue obra del PP, de los concejales que le acompañaban en la
gestión legislatura tras legislatura, y de un exceso de poder provocado por la
embriaguez que provocaban esas aplastantes mayorías absolutas durante tantos
años. No puede olvidar Paco Góngora que
formaba parte de aquella función y exaltación de poder, le guste o no, y por lo
tanto le corresponde a él , en un alarde de sinceridad, transparencia y
compromiso con el ciudadano, publicar el dato de la deuda antes de 2006. De modo que comenzaría, tres años después, a
cumplir alguno de los puntos que firmó ante notario.
Los acuerdos
rubricados ante un fedatario deben
cumplirse, y más aún si son respaldados por una mayoría de ciudadanos que
creyeron en ese compromiso. De lo
contrario estamos ante un fraude, un engaño, una burla y una mentira. La pregunta,
formulada incluso en pleno, es bien sencilla: ¿ A cuánto ascendía la
deuda municipal cuando usted y cinco concejales más del PP se marcharon? Las
cifras que se barajan la sitúan muy por encima de los 100 millones de euros.
Es a todas luces lógico que cuando el ciudadano se pregunta ¿ otra vez ?
La respuesta sea SI. Otra vez estamos en
los titulares por presuntas corruptelas . Cada día es más evidente que en El
Ejido no renovamos en 2011, continuamos una gestión iniciada a principio de los
90, y que hasta ahora se ha saldado con: una operación anticorrupción (
Operación Poniente ), un presunto saqueo de las arcas municipales, una deuda
que supera lo 300 millones de euros, y
un nuevo alcalde que está bajo la lupa de la JUSTICIA.