martes, 15 de abril de 2014

LA DISCAPACIDAD SE USA CON FINES ELECTORALES Y LUEGO SE OLVIDA

 

José Sánchez

“A la hora de realizar cualquier trámite en Hacienda, Seguridad Social o Empleo, debido a mi discapacidad visual, me es imposible saber lo que anuncian los monitores”


Artículo de Opinión
Autor: José Sánchez Sánchez

   Como persona discapacitada y vecino de El Ejido, son varias las inquietudes que tengo acerca de este tema tan delicado en particular.
   Y es que no hay nada como estar dentro del problema para saber realmente las dificultades y las carencias que a menudo tenemos con respecto al desarrollo de nuestra vida diaria y también para el desarrollo de nuestra vida profesional.
   En lo cotidiano se me plantean varios detalles que para cualquier ciudadano de a pie no se presentan como obstáculos o dificultades en su día a día, pero que para nosotros, y en especial para mí, suponen un problema añadido al que ya padecemos.
   En muchas ocasiones, por mi discapacidad (visual en este caso), me he encontrado con que en ciertos días de mucho sol, me deslumbro demasiado y a la hora de esperar un semáforo para cruzar la calle, no me doy cuenta si está en rojo o en verde, bien porque no alcanzo a verlo con la luz del día o bien porque su luz no brilla demasiado.
   Hubo un tiempo en el que algunos semáforos para peatones, situados en zonas céntricas nada más, disponían de un sistema de sonido que avisaba en el momento en el que se podía cruzar la calle, pero supongo que lo quitaron porque a ciertas horas de la noche ese sonido era molesto para los vecinos de la zona. La solución es muy simple: programarlos para que a partir de cierta hora dejen de emitirlo.
   En cuanto a supresión de barreras arquitectónicas, en general, se puede andar bien (con silla de ruedas) por el municipio. Aunque no por todo el municipio. Existen multitud de calles que por ser demasiado estrechas las aceras, impiden que se pueda circular por ellas incluso a pie. Hay otras muchas que tienen las aceras tan altas que resulta imposible poder acceder a ellas.
   En mi caso hay una cosa que me afecta bastante y que no sé si es competencia del Ayuntamiento o de la Administración. Y es que a la hora de realizar cualquier trámite en un organismo público (me refiero a Hacienda, Seguridad Social y Servicio Andaluz de Empleo), debido a mi discapacidad visual, me es imposible saber lo que anuncian los monitores. Ello me ha llevado muchas veces a que se me pasara la cita, tener que pedirla de nuevo o tener que depender de ir con otras personas para que pudieran indicarme.
   No sé de quién es competencia, pero esto es algo que me afecta bastante y que por falta de información de adónde dirigirte, no puedes quejarte ni proponer ninguna solución.

El Consejo Municipal de la Discapacidad
   Es cierto que desde el año 2011 está en funcionamiento el Consejo Municipal de la Discapacidad. Se supone que en él, mediante reuniones periódicas entre el Ayuntamiento y asociaciones y colectivos de discapacitados, se plantearán estos y otros problemas más importantes en referencia a este colectivo.
    Aunque por lo que he podido saber, apenas se ha reunido en estos tres años de vida que tiene, si no ha sido para “buscar la foto” en momentos puntuales escogidos por el equipo de gobierno. (Año 2013 en el que hasta Canal Sur emite un reportaje sobre integración de personas con Down en trabajos para la construcción de un hotel).
   Pero eso es todo. No tengo conocimiento de ninguna medida más destinada a la integración de los discapacitados en el mundo laboral más allá de las promovidas por la Junta de Andalucía (escasas, pero alguna hay).
    No hay implicación por parte de la corporación local en promover políticas en esa dirección. Ni a las empresas locales (incentivos para la contratación), ni incentivos tampoco a aquellos discapacitados que quieran establecerse por su cuenta.
   Sólo he visto alguna que otra ayuda a discapacitados en el tema de la exención del Impuesto de Circulación (sello) o de la reducción de las tarifas en el transporte público.
    Lo que más me llama la atención es que, por ejemplo, no haya ninguna bonificación en el IBI, aunque para las empresas dedicadas a la actividad de la construcción o inmobiliaria, la exención en este impuesto llega hasta el 90%. No digo más.
    Si hasta para solicitar una reserva de plaza de estacionamiento para discapacitados tuve que recurrir hasta con tres instancias y acudir a la concejalía de UPyD y los medios de comunicación para que, por vergüenza y no por otra cosa, acabaran poniéndola después de casi dos años desde que se solicitó.
    Para mí, esto último es el claro ejemplo de lo que siempre ocurre con los colectivos de discapacitados en todas partes, no sólo aquí. Somos utilizados a conveniencia de aquellos que sólo nos quieren cuando necesitan hacerse publicidad de lo buenos que son y de lo bien que se portan con nosotros y de lo sensibles que son.
   Una vez hecha la foto, somos apartados y olvidados del todo hasta que nos vuelvan a necesitar (utilizar) para otra de sus campañas de autobombo.

Arrinconados
   Lo más triste de todo esto es que nosotros encima nos dejamos llevar por esas miguitas de pan que tiran delante de nosotros porque “bueno, al menos alguien hace algo por nosotros”. Cuando lo único que quieren de nosotros es nuestro voto para acto seguido arrinconarnos de nuevo.
   Es por eso que agradezco a UPyD la oportunidad de poder expresar con libertad mi opinión acerca de este tema, ya que en otros sitios tales como periódicos y otros medios de comunicación, tanto locales como a más alto nivel, estas opiniones estarían vetadas dado el carácter crítico que tienen hacia los que ahora gobiernan este municipio.
   Espero que algún día de estos el Consejo Municipal de la Discapacidad vuelva a convocar alguna reunión en la que pueda exponer de forma libre estos y otros problemas que vaya viendo o vayan surgiendo, ya que si por ahora esta es la única manera de que te puedan escuchar, habrá que aprovechar bien ese momento.

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